25 octubre, 2007

Aprendiendo, que es gerundio

Cuando voy a un sitio nuevo siempre me pongo nerviosa. Bueno, me suelo poner nerviosa en general: supongo que la ansiedad no la genera tanto el cambio de escenario como el cambio de actividad o el cambio en las personas que gravitan en torno a esa actividad.

Una vez me invitaron a un baile en Viena. Hace más o menos… siete años. Las circunstancias serían muy largas de explicar, pero el caso es que me invitaron. Cuando iba a coger el avión me dio un ataque de terror (motivado) y me hizo falta que mi madre me dijera una frase que desde entonces siempre he recordado:
tú te lo pasas bien en todas partes, Kika. Y si no te lo pasas bien, siempre aprendes.

Primera lección de la noche de ayer. Tengo que salir más de casa y airearme un poco. Porque anoche Madrid me parecía precioso y anaranjado. Vivo, como una especie de corazón latiente en las manos. Por gustarme, anoche me gustaba hasta el ruido de los tacones sobre el pavimento. Paré un minuto a ver a mi amiga Sonso, que tiene una tienda en la calle San Bernardo. Y con mucha prisa me fui pisando adoquines.

Segunda lección. Componentes de la ansiedad. Rápido autoanálisis psicológico para evitar el pánico. Ayer tenía un poco de ansiedad de ejecución, que para que nos entendamos es lo que se suele llamar… miedo a hacerlo mal. Lo que fuera, lo que tenía que hacer. A ello se unían un poco de miedo escénico (estaba más nerviosa que ante el tribunal), inseguridad porque sabes que los demás lo harán mejor que tú… y un pelo despeinado como mi cabeza, enredado. Y un uno por ciento que da eso de no conocer a la gente. O no conocer a toda la gente. O conocer poco a la gente. Pero ese porcentaje desapareció enseguida con una sonrisa en la puerta y un ¡has venido! que sonaba a abrazo. Después de eso… encantada de conoceros.

Tercera lección. Necesito retos suplementarios. Por ejemplo, escribir un poema. Por ejemplo, hablar del frío sin mencionar la palabra frío. Y obligándome a producir frío incluyendo la palabra calor. No es masoquismo. Es darle una vuelta kikeliana a las cosas. Y lo voy a colocar todo así extendido sobre el papel. Para que parezca que he escrito más…

Cuarta lección. Préstamos de palabras, ganas de subrayar como una loca (la grafomanía es un reflejo condicionado de mi vida opositoril). Me refrené. Pero es que había tanto que escuchar, tanto que leer (prefiero escuchar, me di cuenta ayer), tanto que adoptar, tomar prestado… A mí el silencio no me parecía incómodo, era sólo una manera de digerir durante un segundo todo lo que nos llegaba. A veces temía no quedarme con nada. Otras pensé la suerte que tuve por estar allí. No sé. Me puse nerviosa y leí fatal, me fallaron un poco las estrategias de venta.

Quinta lección.
Me queda mucho por aprender.

No, si ya lo dicen: nunca te acostarás sin aprender algo más.

(gracias por invitarme)

10 comentarios:

AROA dijo...

pues a mí tu poema me gustó mucho!!!
y una voz fuerte y bonita
y respirando...
y me llegó

Kika... dijo...

Muchísimas gracias! A mí tu texto me encantó también... y sé dónde está la estatua :)

Qué bien que atravesaras el cordón sanitario de los no fumadores...

Besos
K

nán dijo...

Siento que pasaras por tantos "sufrimientos". Porque me encantó conocerte y no quiero que ese placer mío se base en "tanta angustia" por tu parte.

Conocerte, y oírte, a ti y a todos. No vamos a empezar a decirnos lo que nos gustaron los textos de los demás, porque es verdad que nos gustaron. Se notaba en los demás.

¿Cómo iba a ser de otra manera? ¿Cómo no iba a gustarnos oír las experiencias y las invenciones de quienes lo hicieron para que los demás las escucháramos?

Fue magnífico, ¿verdad? Los que nos conocíamos de leernos en los blogs y los que ni siquiera. Tengo ganas de tener todos los textos e imprimírmelos y tenerlos en una carpeta de "Taller, 24 de octubre: Frío".

También yo tenía motivos para sentirme un poco avergonzado de mí mismo. Ahora tengo dos motivos al mes para sentirme mejor.

¡Hip, hip, hurra!

mariona dijo...

Qué bonito post, kika. (me encantan todas, pero la cuarta especialmente). Un beso grande (y a mi me pareció que no estabas despeinada, a parte de encantarme tu poema y la coincidencia gris marengo).

Kika... dijo...

Nano... fueron sufrimientos como tú los has (d)escrito, es decir, sufrimientos entre comillas. Vamos, que no fue para tanto... pero es que cuando me pongo melodramática...

Mariona... lo que son las cosas: voy, te "paso la bola" y las dos habíamos escrito sobre gris marengo y sobre té, si no me equivoco. Gris marengo y té. Me parece bonito.

Muchos besos a los dos,
K

albert dijo...

y los que no pudimos oir el poema de viva voz, ¿lo podemos leer?

david dijo...

Ja, miedo escénico, ¡ja! Ando yo desatando todo mi fragor neurótico y ya ves.

Qué alegría inmensa me dio, de todas formas, ver esa cara bonita y conocida tuya. Y a mí no me pareciste despeinada, claro que yo como soy un alma pura y casta en lugar de ver las pelambres del personal veo sus almitas sonrientes. Forma muy cursi de decir que voy por la vida imaginando escotes, obvio.

Preferir escuchar, ja, fácil lo tenéis los poetas, que no escribís inmensos tostones de seis páginas, y encima sin diálogos que aligeren el asunto. El hasunto, que diría haquel.

En cualquier caso me ponéis en un brete los poetas, a ver cómo coño opino yo al respecto.

En fin, a todo habrá que aprender. Aleerdespacitocomodiosmanda y a comentar poesía, y a lo que haga falta.

Cuánta razón tiene tu punto cinco.

Y qué diversión rellenar el test de turing inverso este para poder responder en tu blog, ja ja.

Kika... dijo...

Albert... sí, se podrá leer. En un futuro indefinido (vamos, que no sé cuándo, pero se podrá)... Besos.

David... ya he aprendido cómo se caza un lobo y algunas palabras en alemán (ya sabes que yo habría sido tan cutre que me habría inventado el idioma ja ja ja).

Y yo también me alegré mucho de verte!!!!!!! Si salen seis páginas, pues salen seis páginas, peor es escribir un poema cuando todos llevan prosa (ufff). Madre mía qué mal estamos (o qué bien, según se mire).

Me ha encantado lo del Test de Turing inverso... (más bien esto es una especie de sala china)...

Besitos y nos vemos!

K

síl dijo...

uf, yo tengo tantos de estos ataques de "no puedo, no puedo!"... a estas alturas de la vida y sigo así...
por suerte siempre hay alguna mano amiga que, de vez en cuando, suaviza el miedo...
besos guapa!

pd. pendiente queda el poema!

david dijo...

No no, en rigor la verificación esa se llama Test de Turing inverso, ¿eh?, que yo no me invento nada :P

http://en.wikipedia.org/wiki/Reverse_Turing_test

Y a pesar de los ánimos a la incontinencia dactilar para la vez siguiente intentaré apurar la frenada mejor. Claro que de ahí a lo que luego pase ya va un mundo de diferencia...