23 octubre, 2007

El vaso medio lleno

[…] y lo hago desde el convencimiento absoluto de que lo que gano al final supera con creces a lo que pierdo. No hablo de positivos y negativos, sino de pérdidas y ganancias. Como si eso, desde el punto de vista emocional, pudiera medirse.

Puede constatarse, pero no medirse.

Tampoco sé si este humor viene de mí o lo produce algo exterior. Nunca puedo ponerle nombre a las causas. Y lo que no tiene nombre, desaparece. O termina por desaparecer. Estoy tan acostumbrada a desconocerlas que ya no me pregunto acerca de sus orígenes. Sé que no es científico, pero probablemente sea económico. Tengo una economía emocional verdaderamente lamentable.

Quizá lo único que controlo es la elección. Decido, a la vista de las vías de agua del barco, cuáles voy a tapar con los dedos de la mano. Todo va bien mientras haya menos agujeros que dedos. Cuando hay más, hay que saber cuántos se pueden taponar. Y si te vas a pique o compras una bomba de achique.

Le pongo buena cara a la vida por elección, no porque no haya más remedio.

Aunque haya días en los que grito por dentro.


(este es un texto de mi cuaderno, no tiene fecha, y era muy deprimente. Cortando y recortando, creo que queda algo bastante esperanzador. Lo que son las cosas. Soy optimista y veo el vaso medio lleno. Y la mitad del texto es suficiente para llenarlo.)

En el sidebar… la programación de las Noches de Desakordes… gracias Henar…

5 comentarios:

Henar dijo...

De nada. Me encanta el texto. Me encanta. El primer párrafo me sabe a aspirina de alma.

Un beso

Henar

Kika... dijo...

Gracias. Eres un cielo. De verdad.

Besos y mucha magia,
K

Lara dijo...

Kikita!
Qué bien la elección de la sonrisa, pero qué bien que grites, eso también está muy bien. Sirve lo mismo. Hay que probar a hacerlo para afuera. Tras el grito, vendrían grandes sonrisas, en medio de la calle, todos extasiados.

Kika... dijo...

Lo voy a probar... imagínate, el grito tiñéndolo todo de color...

Besos, Lara.
K

Anónimo dijo...

Es algo que me encanta de ti.
Para algunos, el vaso está medio lleno. Para otros, medio vacío.
Tú... te lo bebes. O riegas tus geranios.
Lobo